Hoy nos cuesta encontrar palabras.
Con enorme tristeza comunicamos el fallecimiento de Ana Castañeda Pérez, Presidenta de la Asociación Padisbalta, pero sobretodo compañera y amiga.
Ana dedicó gran parte de su vida a trabajar por el bienestar, la inclusión y la dignidad de las personas con discapacidad.

Fue una mujer valiente, generosa y profundamente comprometida, siempre dispuesta a tender una mano y a defender con firmeza aquello en lo que creía.
Incluso durante su enfermedad, nunca dejó de pensar en los demás. Su fortaleza, su esperanza y su capacidad para transmitir ánimo y serenidad fueron un ejemplo para todos los que tuvimos la suerte de conocerla.

Hoy nos deja, pero también nos deja un legado imborrable de lucha, humanidad, humildad y entrega, que seguirá inspirándonos cada día.
Gracias, Ana, por tu compromiso, por tu inmensa generosidad y por cada enseñanza compartida hasta el último momento. Gracias por recordarnos que la verdadera grandeza se encuentra en el servicio a los demás.

Jugaste con las estrellas, y hoy descansas entre ellas, iluminando el camino de quienes te admiramos, te quisimos y caminamos a tu lado.
Descansa en paz Anita. Serás eternidad en nuestros corazones
Nunca te olvidaremos. El amor no desaparece jamás.
Gracias por cada mensaje y cada abrazo
Nuestra Asociación no quiere dejar pasar estos días sin expresar nuestro más profundo y sincero agradecimiento.

Gracias por cada mensaje, cada abrazo, cada muestra de cercanía, cada flor y cada gesto de cariño que hemos recibido tras el fallecimiento de nuestra querida presidenta, Ana.
No es fácil asumir su partida, ni encontrar fuerzas para seguir adelante. Nada volverá a ser igual, porque Ana dejó una huella imborrable en nuestros corazones y en la historia de nuestra Asociación.

Pero su ejemplo, su entrega, su generosidad y el legado que nos deja seguirán guiando nuestros pasos y nos darán la fuerza para continuar el camino que, con tanto amor, ella nos guió.















